viernes, 1 de junio de 2018

¿CORTAR EL PELO AL PERRO EN VERANO?

Mucha gente cree que cortar el pelo de su perro hará que esté más fresquito y se sienta mejor, pero en ocasiones esto puede ser muy perjudicial. Aquí os dejo un artículo que explica perfectamente este tema.

Existen dos tipos de pelo en lo que a su composición se refiere:
- Pelo de cobertura: yorkshires, malteses, etc. Son perros que sólo tienen una sola capa de pelo.
- Doble capa (Pelo de cobertura y subpelo): la mayoría de los perros pertenecen a este grupo. Unos tienen un pelo de cobertura de crecimiento continuo y poco subpelo como puede ser un lhasa apso, y otros tienen un pelo de cobertura corto o medio con mucho subpelo, que suelen ser perros preparados para combatir temperaturas extremas.

En la siguiente imagen se un claro ejemplo de cómo funciona el pelo de doble capa como protección contra los rayos solares y la transpiración.
En el caso de perros con pelo de cobertura sin subpelo, las consecuencias de cortarles demasiado corto son las mismas.


Además, si rapamos ese pelo estamos alterando su proceso de crecimiento, lo que conlleva a un crecimiento irregular, lento, y un pelo nuevo sin fuerza, brillo y hará cada vez mudas más fuertes y exageradas. ¿Por qué?
Enumeramos los motivos:

1) El pelo de cobertura se pierde porque le come terreno el subpelo.
2) Ese subpelo es el que vemos cuando decimos: “ha perdido textura, brillo, fuerza, le vemos más rizado…”
3) Las mudas serán cada vez más intensas
4) Al rapar este tipo de pelo y otros pelos a una medida muy corta conseguimos no sólo quemar la piel del animal, sino dañar el músculo erector del pelo. El músculo erector se encarga de renovar la capa de grasa protectora de la piel. Si el músculo no funciona, la piel no se protege ni se nutre, y esto da lugar a problemas de piel como dermatitis y seborreas.
5) Es muy probable que también se vea afectado el crecimiento del pelo, razón por la que muchos perros siguen con calvas incluso años después de un rapado.
6) Al cortar demasiado corto, hay poros que se queratinizan y quedan inservibles. Para contrarrestar, el resto de poros intentan realizar el trabajo suyo y el de los poros inservibles, provocando también por esta razón un exceso o defecto de fabricación de grasa y, como consecuencia, dermatitis, seborreas y alergias.

 
Lo que les hace pasar calor es toda esa muda y nudos que hay que cepillar. Si no se quita esa muda, la piel no transpira y, a parte de pasar calor, puede provocar problemas de piel a causa de esa no transpiración.
Y contamos todo esto porque con la llegada del calor llega la necesidad incomprensible de rapar al perro muy cortito.

“Rápame a mi pastor alemán, rápame al golden, quiero pedir cita para rapar un labrador (??????)” Son algunas de las frases que se repiten cada verano.
Cuando nos piden rapar un perro de muda siempre explicamos lo mismo, dedicamos mucho tiempo para hacer entender que no se debe hacer. Algunos nos hacen caso incluso se sienten culpables debido a su desconocimiento anterior, pero por desgracia, son muchos los que sólo piensan en quitarse el pelo de casa sin importarles la salud de su perro, insistiendo en que se le corte el pelo, porque además, pasa mucho calor, que jadea mucho:

1: el perro tira pelo porque es un perro de muda.
2: el perro jadea porque es su método de refrigeración. No sudan por el cuerpo como nosotros.

El pelo protege al perro del sol, frío, calor y viento como ya hemos dicho. Si quitamos ese pelo, dejamos la piel expuesta a este tipo de factores ambientales que pueden derivar en problemas a largo plazo (melanomas producidos por quemaduras).

¿Cuántas personas vemos en verano con la cabeza totalmente afeitada o personas ya calvas que no se protejan con una gorra? Nadie, ¿verdad? Pues como ya hemos dicho que las capas de la piel de los perros son menos en número que las de los humanos, esta práctica es aún mucho más dañina para ellos.

Fuente: Barbudogs

viernes, 11 de mayo de 2018

PELIGRO DE LOS COLLARES DE AHOGO

Los collares estranguladores pueden producir lesiones muy graves en los ojos de los perros

Que los collares mal utilizados pueden (y de hecho así sucede) producir lesiones más o menos graves en el cuello de los perros (vértebras, y también laringe y esófago) es algo sabido y además obvio físicamente.  Sin embargo, lo que es menos conocido es que un collar mal utilizado puede causar también presión intraocular en los perros.

Arnés… mejor que collar

El año pasado conocimos un caso en el que un perro murió por el uso extremo de un collar de ahorque. Pero sin llegar a esos extremos el estudio es claro:  Se evaluaron 51 ojos pertenecientes a 26 perros. Se midió la fuerza de tracción que ejercían los perros a los diferentes métodos de sujeción utilizados (collares y arneses), a continuación se obtuvieron las mediciones de la presión intraocular en los perros cuando iban caminando con esa presión en el collar o el arnés. La presión intraocular se incrementó significativamente desde el inicio cuando se aplica presión a través de un collar, pero no a través de un arnés. Sobre la base de los resultados del estudio, los investigadores aseguran que los perros con córneas delgadas o débiles, glaucoma, o condiciones en las que un aumento de la presión intraocular podría ser perjudicial deben usar un arnés en lugar de un collar, especialmente durante el ejercicio o actividad.

Fuente:Journal of the American Animal Hospital Association.

viernes, 4 de mayo de 2018

REFUERZO POSITIVO: ¿CHUCHES O MIMOS?

Los premios son la mejor manera de educar a un can, eso está claro, pero no tienen porqué ser comestibles.
Cada perro reacciona de una manera, algunos son más tragones que otros y para éstos una chuche siempre será un estímulo apetecible. Pero incluso en ese caso, la ciencia ha descubierto, unas palabras de ánimo, una alabanza, resultan hasta más efectivas.

Es un nuevo estudio del equipo de Gregory Berns, el neurocientífico perruno de la la Universidad de Emory que ha logrado analizar el cerebro de los canes al enseñarles a estar perfectamente quietos dentro de una máquina de resonancia magnética.

En esta ocasión han analizado el cerebro de 15 perros de diferentes razas mientras les mostraban imágenes de diversos objetos junto con dos estímulos diferentes: comida -un trozo de salchicha- o las palabras de alabanza de su dueño.
Y descubrieron que de los 15 perros, el cerebro de 13 de ellos mostraba igual o mayor reacción ante las alabanzas que ante la comida.



Después hicieron una segunda prueba con un pequeño laberinto: al final del mismo había dos salidas, en una estaba el dueño del perro y en otra un cuenco con chuches. No os sorprenderá saber que la gran mayoría de los perros optó por ir hacia sus dueños para recibir unos mimos.
Eso sí, los canes cuyos cerebros habían mostrado una mayor reacción ante la comida, también fueron los que optaron por el cuenco de chuches en esta parte del experimento.


¿Por qué es útil? En primer lugar demuestra, de nuevo, la importancia que dan los perros a la interacción con los humanos.
Además proporciona pistas prácticas para cualquiera que tenga que educar a un can: si identificas cuál es su principal motivación, si sabes que lo que más le gusta es recibir tus ánimos y alabanzas, será más fácil que te haga caso y, de propina, más sano que darle chuches todo el rato.
Y también porque ayuda, en el ámbito de los perros de trabajo, a poder distinguir qué can sería un buen perro de terapia (prefiere los mimos / alabanzas a la comida) antes que un perro cuya labor es más autónoma, como los perros de rescate.

Fuente: Sr.Perro