martes, 5 de agosto de 2014

LOS PERROS Y GATOS SIENTEN EL AMOR COMO LOS HUMANOS

Desde hace más de 10 mil años, el hombre empezó a relacionarse con otras especies animales, con un interés más allá de la supervivencia. Con el paso del tiempo, y por necesidad básica, apareció la domesticación, “acción de acostumbrar a la vista y compañía del hombre al animal fiero y salvaje” (RAE, 2014).
Podríamos decir que esta relación, a base de favores mutuos, ha generado diferentes tipos de reacciones: por ejemplo, hay quienes optan por mantenerse alejados de cualquier interacción con animales; o, por el contrario, aquellos individuos quienes generan un apego similar al de una relación marital o filial. E incluso, en ocasiones llegamos a considerar que la mascota reacciona de una manera especial sólo con uno mismo; cuando, en realidad, y de acuerdo con la ciencia, se trata de un condicionamiento ante ciertos estímulos.

Con todo, estudios neuroquímicos recientes comprueban que ciertos animales, como los perros y los gatos, secretan la misma hormona, la oxitocina, que los humanos durante circunstancias íntimas y afectivas. La oxitocina, del griego ὀξύς,”rápido”, y τόκος, ”nacimiento”, es una hormona relacionada con el afecto, el reconocimiento y establecimiento de las relaciones interpersonales; razón por la cual, se le ha llegado a apodar “molécula del amor” o “molécula afrodisíaca”.

Mientras que en las mujeres, la oxitocina se libera durante la actividad sexual, la gestación y el parto para establecer vínculos afectivos, en los humanos en general, esta hormona aumenta la confianza y autoestima, reduciendo el miedo social. Esto es debido a que la molécula inhibe la amígdala, área cerebral encargada de las respuestas al miedo y a la agresión.

De acuerdo con el estudio de Paul Zak, tanto las mascotas (en especial los perros) como los humanos también secretan la oxitocina después de haber jugado juntos; Por consiguiente, conforme esta hormona aumenta en el animal, incrementa sus años de vida. A diferencia de los gatos, los perros parecen tener un vínculo más fuerte con sus dueños, secretando más de esta molécula. Por el otro lado, también se descubrió que los perros ayudan a reducir el estrés (más que los gatos). En consecuencia, sus dueños tienden a confiar más en extraños, evitando emitir prejuicios.

El estudio se llevó a cabo en un refugio de animales en Arkansas, EE.UU. Ahí se tomaron muestras de sangre de un perro doméstico y una cabra, quienes solían jugar entre ellos. El objetivo era dejar que jugaran libremente para que, después de 15 minutos, se pudieran obtener las muestras. Así se descubrió que el perro tuvo un incremento del 48% en sus niveles de oxitocina; lo que quiere decir que se sentía cierta cercanía con la cabra, considerándolo como su “amigo”. Mientras que la reacción de la cabra fue un incremento del 210%, permitiendo especular que ella estaba ciertamente enamorada del perro. De hecho, el autor de la investigación explica que: “La única vez que he visto un rápido aumento de la oxitocina en humanos es cuando alguien ve a un ser amado, se siente atraído por alguien o muestra una enorme bondad.”
En consecuencia, así como los humanos también pueden sentirse atraídos y amar genuinamente a alguien, es posible que los animales (en especial los perros) también lo sientan. Por ello, es indispensable poder tanto respetarlos como ofrecerles el mayor cariño posible. Es poder regresar aquello que ese ser vivo nos ofrece humilde y desinteresadamente.

lunes, 14 de julio de 2014

SIMILITUDES ENTRE EL CEREBRO HUMANO, EL CANINO Y EL FELINO

Desde hace más de 10 mil años, el hombre empezó a relacionarse con otras especies animales, con un interés más allá de la supervivencia. Con el paso del tiempo, y por necesidad básica, apareció la domesticación, “acción de acostumbrar a la vista y compañía del hombre al animal fiero y salvaje” (RAE, 2014).

Podríamos decir que esta relación, a base de favores mutuos, ha generado diferentes tipos de reacciones: por ejemplo, hay quienes optan por mantenerse alejados de cualquier interacción con animales; o, por el contrario, aquellos individuos quienes generan un apego similar al de una relación marital o filial. E incluso, en ocasiones llegamos a considerar que la mascota reacciona de una manera especial sólo con uno  mismo; cuando, en realidad, y de acuerdo con la ciencia, se trata de un condicionamiento ante ciertos estímulos.

golden gato
Con todo, estudios neuroquímicos recientes comprueban que ciertos animales, como los perros y los gatos, secretan la misma hormona, la oxitocina, que los humanos durante circunstancias íntimas y afectivas. La oxitocina, del griego ὀξύς,”rápido”, y τόκος, ”nacimiento”, es una hormona relacionada con el afecto, el reconocimiento y establecimiento de las relaciones interpersonales; razón por la cual, se le ha llegado a apodar “molécula del amor” o “molécula afrodisíaca”.

Mientras que en las mujeres, la oxitocina se libera durante la actividad sexual, la gestación y el parto para establecer vínculos afectivos, en los humanos en general, esta hormona aumenta la confianza y autoestima, reduciendo el miedo social. Esto es debido a que la molécula inhibe la amígdala, área cerebral encargada de las respuestas al miedo y a la agresión.

De acuerdo con el estudio de Paul Zak, tanto las mascotas (en especial los perros) como los humanos también secretan la oxitocina después de haber jugado juntos; Por consiguiente, conforme esta hormona aumenta en el animal, incrementa sus años de vida. A diferencia de los gatos, los perros parecen tener un vínculo más fuerte con sus dueños, secretando más de esta molécula. Por el otro lado, también se descubrió que los perros ayudan a reducir el estrés (más que los gatos). En consecuencia, sus dueños tienden a confiar más en extraños, evitando emitir prejuicios.

El estudio se llevó a cabo en un refugio de animales en Arkansas, EE.UU. Ahí se tomaron muestras de sangre de un perro doméstico y una cabra, quienes solían jugar entre ellos. El objetivo era dejar que jugaran libremente para que, después de 15 minutos, se pudieran obtener las muestras. Así se descubrió que el perro tuvo un incremento del 48% en sus niveles de oxitocina; lo que quiere decir que se sentía cierta cercanía con la cabra, considerándolo como su “amigo”. Mientras que la reacción de la cabra fue un incremento del 210%, permitiendo especular que ella estaba ciertamente enamorada del perro. De hecho, el autor de la investigación explica que: “La única vez que he visto un rápido aumento de la oxitocina en humanos es cuando alguien ve a un ser amado, se siente atraído por alguien o muestra una enorme bondad.”

En consecuencia, así como los humanos también pueden sentirse atraídos y amar genuinamente a alguien, es posible que los animales (en especial los perros) también lo sientan. Por ello, es indispensable poder tanto respetarlos como ofrecerles el mayor cariño posible. Es poder regresar aquello que ese ser vivo nos ofrece humilde y desinteresadamente.

Fuente: ecoosfera

lunes, 2 de junio de 2014

RAZONES PARA NO CORTAR LA COLA Y LAS OREJAS AL PERRO

Antiguamente existían ciertas modalidades de cola como características físicas deseadas según su función para distintas razas. A los perros de guardia y defensa como los doberman, dogos o los bóxer, se les cortaba las orejas para que no tuvieran un punto vulnerable si otro animal quería atacarlos.
Pero la práctica se extendió por cuestiones estéticas para perros que comenzaron a cumplir funciones de compañía. De acuerdo a Paola Melly, médico veterinario especialista en animales menores, “desde el punto de vista veterinario, la apariencia a gusto del dueño no justifica el sufrimiento a varios niveles al que se somete al animal”.


cortar orejas perro

Melly añade que en los últimos años son más los veterinarios, que como ella, se niegan rotundamente a realizar estas operaciones, y tratan de convencer a los dueños de no pedirlas por las siguientes razones:

1. No se trata de cortes sino de amputaciones.Los cortes de uñas o pelo no son eventos traumáticos sino parte de la rutina de limpieza y mantenimiento del perro. Pero en la amputación de la cola (caudectomía) y en las orejas se cortan cartílagos, nervios, vasos sanguíneos y otros tejidos además de la piel.

2. La cola es la continuación de la columna vertebral en el can.Está compuesta por unas vertebras llamadas caudales acompañadas de otros tejidos; siendo un elemento importante para mantener el equilibrio del perro. Al correr, girar y hacer ciertos movimientos el animal necesita de la cola. Es como si fuera su timón.

3. La cola y las orejas son vitales para la comunicación del perro. Además de la comunicación oral (ladridos, gruñidos, gemidos, etc), el perro envía mensajes a otros perros a nivel físico y humoral (olores). La posición de las orejas y el movimiento de la cola transmiten información importante para la sociabilización con otros animales. 

4. No tiene fines médicos que lo sustenten, solo estéticos.A no ser por casos específicos en donde la salud de la mascota se vea afectada como una fractura de cola o la extirpación de un tumor en esas zonas o por lesiones que no puedan permitir la reconstrucción de estas zonas, estas amputaciones están prohibidas en muchos países del mundo.

5. Es sumamente doloroso y traumático para el animal. Pese a que la amputación de cola se debería realizar durante los cinco primeros días de nacidos, debido a que los nervios y tejidos son menos susceptibles; el dolor existe. Los veterinarios que aceptan hacerlo aplican una anestesia local, pero se conoce que los criadores no la utilizan, y someten a la cría a un dolor y trauma innecesario. La amputación de orejas es un procedimiento caracterizado por un abundante sangrado y un post operatorio muy incómodo para la mascota.

6. Las malas operaciones y/o manejos posoperatorios pueden causar hasta la muerte del perro.Como son heridas abiertas, las infecciones por mutilación de cola podrían llegar hasta a nivel de los huesos y comprometer la columna. En ocasiones graves, el perro podría sufrir de septicemia (infección generalizada) y fallecer.

7. Toda amputación compromete el comportamiento y desenvolvimiento normal de la mascota.
Además de la amputación de cola y orejas, algunos dueños de perros acuden a veterinarias solicitando el corte de las cuerdas vocales para los perros que “ladran mucho”. Literalmente dejan mudos, incapaces de ladrar o con un ladrido sordo y afónico. En el caso de los gatos, la amputación de las garras va más allá del corte de uñas, pues se corta la primera falange de cada dedo, que es la zona donde crecen las uñas. Además de infecciones, los gatos sufren la deformación de las patitas.